¿Quién dijo que los Domingos son para descansar?
No será este Domingo pasado desde luego.
No nos queríamos quedar con las ganas de ir a la Sierra de Baza este invierno, y la casualidad de que el club tuviera organizada una salida para ascender al Picón de Gor nos lo puso en bandeja.
La previsión meteorológica que se avanzaba durante toda la semana impidió concretar esta salida con el grupo, pero nosotros quisimos probar suerte y al menos acercarnos hasta allí para ver cómo se presentaba el día.
A las 9:30 llegamos a
Tras un perfecto desayuno en la susodicha venta, terminamos de equiparnos, calentar un poco y comenzar
9:50 Comenzamos a caminar por la vieja carretera nacional buscando el Cortijo Vicario, que nos lleva a cruzar sobre el Arroyo del Baúl, punto en el que parte un camino que ascendiendo muy suavemente nos debe dirigir hacia el Cortijo de la Fábrica de Pardo.
Todo este tramo es precioso. Había agua abundante, lo cual al mismo tiempo que dificulta el caminar, permite disfrutar del rumor de las cascadas, el ambiente húmedo y un olor espectacular.
Engolosinándonos a cada momento con el paisaje, y el clima que cambiaba constantemente nos damos cuenta que a este ritmo de paradas no llegamos. Nos ponemos un poco más serios y comenzamos a avanzar más rápidamente.
Durante todo el trayecto se observaban al fondo las montañas nevadas, a partir de los
El paraje donde se encuentran las ruinas de Pardo es bellísimo. Un verde fulminante, unido a la majestuosidad de grandes árboles venidos a menos por este invierno, pero que en breves semanas deben proporcionar una sombra de esas que no se pueden pagar con dinero.
Cruzamos junto al “puente” de madera, ya que por él no se podía pasar pues estaba muy resbaladizo, y tal y como nos habían indicado tomamos el camino que sale por
Hasta este punto prácticamente no habíamos ascendido nada, y ahora tenemos que ir hasta los 1996m donde se encuentra la zona de aterrizaje de helicópteros.
Varias veces en el camino tenemos que parar para ponernos ropa, quitárnosla, impermeable viene, impermeable va, etc…
Algunos de los presentes se cebaron con este benévolo guía que no quería más que evitar que se me mojaran los pollitos.
La humedad y el frío aumentan, pero la pendiente hace que empiece a sobrar ropa. Vamos remontando el arroyo de la Fonfría poco a poco pero sin pausa. El camino que al principio es fácil de seguir comienza a desaparecer y no nos queda más que ir tirando de GPS para ir continuamente recuperando la “trazada buena”
Cerca de alcanzar ya el último tramo del camino que nos lleva paralelos a la pista forestal a una cota mas baja decidimos atacar la pendiente directamente, hartos de encontrar y pender la senda buena.
Fácilmente lo localizamos. Aquí la nieve ya es abundante y el caminar cansino.
Al poco de haber tomado este amplio sendero, la nieve acumulada nos hace imposible continuarlo, y volvemos a tomar la misma decisión que antes, esta vez para alcanzar la pista forestal que circula unos metros más arriba.
Ahora sí. Aunque por supuesto también completamente nevada, por aquí se circula con más facilidad.
Vamos buscando los
Ya estamos completamente envueltos en
Esmeralda, que nos acompaña hoy y que muy a su pesar no puede salir tanto como le gustaría , está demostrando que está hecha para esto, aguantando más que sobradamente los avatares de la ruta.
Desde el “helipuerto” se ataca el picón de Gor. Como no podemos ver más allá de
Poco a poco se nota que nos acercamos a
El sonido de las cumbre empieza a dejarse oir.
Por fín llegamos al vértice geodésico. Un vendaval estaba allí para recibirnos. La sensación térmica es bajísima. El paisaje ( los
Mi cámara dice que con ese frío ella no trabaja. Unas fotos rápidas con
El frío no nos deja recrearnos mucho tiempo, y son más las ganas de descender hacia el “cálido” interior del valle que las de comer. Lo justo para reponer energías y para abajo.
La idea es regresar sobre nuestros pasos hasta el collado de los resineros y buscar otro sendero que nos debe llevar dirección NE hacia un par de cortijos, “Cortijo Seguidillas” y “Cortijo de los Corvos”
De nuevo la nieve dificulta localizar el sendero puesto que no hay marcas de caminantes anteriores. El GPS ayuda y no nos desviamos mucho del camino escogido.
Vamos descendiendo poco a poco. El paisaje repite la película vista anteriomente, aunque el sol que poco a poco se decide a mostrarnos el espejismo de lo que sería un día maravilloso, nos permite ver otros colores y otros horizontes.
Llegamos a los cortijos y conectamos con una aburrida pista que nos dejará de nuevo en
Es momento este, durante el tramo final del recorrido, de valoraciones, de reproches y de fijar esos recuerdos que toda ruta trae consigo.
En este caso una ruta preciosa en un día frío y desapacible que es necesario repetir con más compañía. Que en este caso, cantidad y calidad se llevan de la mano
DATOS DEL RECORRIDO :
Como siempre recordaros que no tenéis más que pedir el track del recorrido si lo necesitáis para repetir esta excursión.

1 comentario:
Como opinan algunos montañeros: "Cuanto más te hace sufrir y más al límite te lleva la montaña, más adicto te vuelves".
Una gran ruta Oscar, me la pasó Juanjo, del club Senderista de Lorca, (el mismo que presentó al máquina de Ferran la Torre el viernes por la tarde), ya le mandé un correo dándole las gracias.
Buena semana,
"la presi".
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